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jueves, 4 de octubre de 2012

¡Ya están a la venta!


Les comunico que mis novelas ya están disponibles también en www.smashwords.com en diversos formatos digitales para que elijan el que más les convenga.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Richard Blumfield


Uno de los protagonistas de mi novela Sentimientos Varados es Richard Blumfield, un auténtico caballero inglés del Siglo XVIII educado en las mejores escuelas que supo utilizar su habilidad en los negocios para crear negocios redituables y lograr una notable posición en sociedad. Su riqueza, cultura e inteligencia pronto lo convirtieron en uno de los solteros más cotizados de Londres.
Richard estaba más interesado en expandir sus negocios y concentrar todo su tiempo en nuevas empresas, pasando así largas épocas fuera de la ciudad sin oportunidad para conocer a una mujer para desposarla. La poca curiosidad que tenía por la vida doméstica era satisfecha a través de la convivencia con la familia de su mejor amigo, Henry Fryes.
Henry era completamente opuesto a Richard pero la amistad que forjaron en sus años de estudio los hacía sentir como hermanos. Richard estimaba a Irene, la esposa de su amigo, pero se encariñó especialmente con su hija, la pequeña Becky a quien solía hacerle todo tipo de regalos que conseguía en sus numerosos viajes.
Tras una larga ausencia, Richard regresó para encontrar a Becky convertida en toda una mujer despertando en él sentimientos muy diferentes a los que tenía antes de su partida. Richard se encuentra comenzando un negocio provechoso que lo llevará lejos de Inglaterra y decide llevarse a Becky con él. Henry e Irene están de acuerdo con la unión matrimonial entre su hija y el mejor amigo de la familia.
Richard no cabe de gozo al tomar su puesto como gobernador de una colonia inglesa en una isla en medio del Océano Atlántico. Sabe que no será una tarea fácil pero tiene confianza en sus habilidades y don de mando. Se alegra de haber permanecido soltero el tiempo suficiente para recorrer el mundo y aprender del mundo de los negocios. Ahora, finalmente se siente listo para llevar una vida en familia al lado de su joven y educada esposa.
El gobernador Blumfield es responsable no sólo de su esposa sino de toda una población que depende de su liderazgo y decisiones para prosperar. No tarda en convertirse en un hombre respetado, admirado y querido por los habitantes de la isla. Su inteligencia y visión no tardan en convertir aquel pedazo de tierra en una colonia fértil y autosustentable.
Richard se siente orgulloso de la obvia admiración que su esposa profesa hacia él, Becky es una inocente jovencita cuya educación fue supervisada por su futuro esposo a través de tutores privados. Richard se siente satisfecho por tener una esposa versada en los temas que le interesan a él y está seguro que ella dedicará su vida a complacerlo.
Richard sabe que a Becky nunca se le pidió su opinión respecto a su vida futura pero siempre confió en que ella comprendería que todo lo que hacía era por su propio bien. Richard había tomado las decisiones por todos, por sus padres, por ella, pero fue así porque era lo correcto. Por mucho que estimaba a la familia Fryes, sabía que jamás podrían darle a Becky lo que necesita.
La habilidad de Richard para los negocios es evidente en cada decisión que toma para beneficio de la isla al igual que en su matrimonio. Richard parece tratar a su esposa como una empresa más en la que debe invertir y sacar adelante sin tomar en cuenta los sentimientos. El gobernador está tan complacido con su nueva vida que no se da cuenta que su esposa no es feliz hasta que es demasiado tarde.
Por primera vez en su vida, Richard no sabe cómo solucionar un problema y le aterra ver que el pequeño paraíso que ha construido para sí mismo se ve amenazado por la inhabilidad de Becky para aceptar la voluntad de su esposo. Está seguro que su esposa lo ama pero nunca se atreve a considerar que quizás no esté enamorada de él. Richard teme perderla pero, como si de un negocio se tratara, su instinto le dice que busque la estrategia para convencerla y erradicar cualquier duda y así todo será perfecto.
Adivina si sus planes dieron resultado adquiriendo la novela Sentimientos Varados en formato digital en www.smashwords.com 



Guillaume Lefevre


Un rebelde joven francés del Siglo XVIII que nunca se ha regido por los convencionalismos, que no teme a embarcarse en cuanta aventura surge en su vida y experimentar todo lo que la vida ofrece, así es Guillaume, el protagonista de mi novela Sentimientos Varados.
Guillaume debió enfrentarse a las adversidades de la vida desde pequeño y al no contar con los medios económicos ni la posición social para tener asegurado su futuro decide buscar su propio camino. Su físico es evidencia de una vida de trabajo arduo con el que se ha ganado el sustento pero su sueño es ser un gran pintor que plasme en los lienzos la belleza que encuentra en la vida diaria.
Desde pequeño dependió de su ingenio para sobrevivir y su positivismo atrae la buena fortuna que lo acompaña por donde vaya. A pesar de la facilidad con la que hace amigos es un hombre que prefiere la compañía de lienzos y brochas a la de las personas. Su sed por nuevas experiencias lo lleva por el Océano Atlántico hasta una colonia inglesa situada en una isla que no está señalada en los mapas de navegación debido al peculiar negocio que allí se maneja.
Guillaume tenía más experiencia sobre sus jóvenes hombros que la mayoría de los hombres mayores pero nada pudo haberlo preparado para los sentimientos que surgieron en esa isla. Desde que posó sus ojos en la joven Rebeca supo que jamás podría amar a nadie más. Guiado por su impulsividad se lanza a la conquista sin importarle la obvia diferencia de clases sociales entre ellos.
Guillaume está convencido de que nada se interpondrá en su camino para conseguir el amor de Rebeca, ni siquiera el hecho de que ella sea la esposa del hombre que le permitió quedarse en la isla, el gobernador Blumfield. La joven mujer se resiste a los encantos de Guillaume pero la pasión entre ellos es más fuerte que el sentido del deber y la lógica.
La imprudencia de Guillaume jamás lo había metido en problemas tan graves como en los que ahora se encuentra. Cortejar a la esposa de un hombre tan poderoso era lo último que hubiera querido hacer pero el amor que siente por Rebeca le impide razonar las consecuencias de sus actos.
Los jóvenes amantes se las ingenian para mantener su amor en secreto pero nada puede permanecer oculto por siempre y ambos saben que sólo es cuestión de tiempo. Guillaume intenta darle fortaleza a Rebeca con la promesa de un futuro juntos y le pide confiar en él. Sabe que está pidiendo demasiado y por momentos lo asalta el arrepentimiento al darse cuenta que creó una situación para la cual no parece haber solución.
En una época de matrimonios arreglados donde las mujeres debían renunciar a su propia felicidad para conformarse a los designios de la sociedad nadie hubiera dudado en enjuiciar a Rebeca por sus indiscreciones. Guillaume sabía el peligro que corrían si el amorío era descubierto pero lo único que le importaba era mantener el honor y la integridad física de la mujer que amaba.
El gobernador Blumfield era un hombre honorable y respetable pero Guillaume sabe que jamás permitiría que su joven esposa lo humillara con un amorío ni tampoco estaría dispuesto a simplemente permitir que Rebeca lo abandonara por otro hombre. No era la clase de hombre que se quedaría cruzado de brazos, seguramente cobraría venganza.
Guillaume y Rebeca se encuentran atrapados en la isla sin medios para salir de ella y aunque los tuvieran sería imposible hacerlo sin ser vistos. Mientras crecen las sospechas de las personas a su alrededor también lo hace su amor y Guillaume está decidido a llevar las consecuencias al máximo y dar hasta la vida por la única mujer que ha amado.


Te invito a descubrir el desenlace de su historia de amor adquiriendo la novela Sentimientos Varados en formato digital en www.smashwords.com 

martes, 8 de mayo de 2012

Montiel Mc Ellis


Montiel McEllis, el misterioso protagonista de mi libro, El regreso del destino, es un enigma que cualquier mujer desearía descifrar. Tras su varonil rostro de serio semblante se esconde la pasión que ha reprimido por el terrible secreto que ha cargado durante años.


Al no confiar en los demás adoptó un inestable estilo de vida en el que viajaba constantemente creando sólo relaciones superficiales y pasajeras, esto derivó en una solitaria existencia. Por su vasta experiencia en el mundo estaba seguro que no había nada que pudiera sorprenderlo jamás, parecía haberlo visto y vivido todo.


Pasaba cada día cansado y aburrido hasta que se encontró con la mujer que le devolvió la esperanza que creía perdida. Sabía lo mucho que arriesgaba al acercarse a ella pero no podía escapar de su destino. Su alma atormentada se atrevió a amar y dejarse amar nuevamente pero en el fondo temía el inevitable momento en el que habría de revelar la dolorosa verdad.


Montiel ya había recorrido ese camino con anterioridad, cuando encontró la felicidad al lado de la mujer que amaba, pero al perderla también se perdió a sí mismo. Ahora su corazón despertaba tras un prolongado letargo para amar nuevamente aunque sabía que su alegría sería breve. Era sólo cuestión de tiempo para que todo lo que había enterrado en lo más profundo de su ser saliera a la luz y destruyera el amor entre ellos, esta vez para siempre.


Entérate cual es la verdad sobre Montiel comprando El regreso del destino en www.smashwords.com 

miércoles, 25 de abril de 2012

Rebeca Fryes



Rebeca Fryes, la protagonista de Sentimientos varados nunca imaginó que su estable y protegida vida se convertiría en una apasionante aventura de la noche a la mañana. Quiero platicarles las circunstancias que llevaron a Rebeca Fryes a descubrir la fortaleza que nunca creyó tener.

En la Inglaterra del siglo XVIII, cuando la mayoría de las jovencitas de clase acomodada debutaban en sociedad buscando lograr un matrimonio provechoso, la tímida e ingenua Rebeca se sentía afortunada por no encontrarse en esa posición y poder pasar los días en casa de sus padres teniendo como única compañía a sus tutores y a la empleada doméstica que le proporcionaba el cariño que sus padres, Henry e Irene, no le daban por dedicarse exclusivamente a su vida social.
La vida de Rebeca da un vuelco cuando las finanzas de sus padres comienzan a disminuir. La búsqueda por un pretendiente adinerado comienza ante el disgusto de la introvertida joven quien acepta su cruel destino con resignación porque su familia está en bancarrota. Sabe que es momento de olvidar sus fantasías adolescentes sobre enamoramientos y finales felices.
Cuando estaba resuelta a casarse con el repugnante hombre que sus padres eligieron para ella, regresa a su vida un rostro familiar de su infancia, se trata del mejor amigo de su padre: Richard Blumfield, un apuesto hombre que era amable, bondadoso e inteligente. Él siempre la había procurado desde que la conoció hasta el momento en que desapareció misteriosamente sin explicación alguna cuando ella era sólo una niña. Ahora formaba parte nuevamente de su vida, regresando en el momento en que ella más lo necesitaba y aunque era 20 años mayor que Rebeca, ella lo acepta gustosa alegrándose de tener por esposo a un hombre al que le tenía tanto afecto. La joven no lo amaba pero confiaba en que lo haría algún día, estaba decidida a ser una fiel y cariñosa esposa para Mr. Blumfield. Sus padres no cabían de gozo ya que, no sólo era millonario, sino que había sido recientemente designado como gobernador de una colonia inglesa situada en una isla en la ruta comercial más transitada del Océano Atlántico.
Rebeca se ve obligada a dejar atrás su pasado para embarcarse rumbo a su nuevo hogar al lado de su esposo, el gobernador. La inexperta joven busca adaptarse y agradar a los habitantes de la isla pero pronto se dará cuenta que su nueva vida dista mucho de lo que soñó.
Cuando conoce a Guillaume Lefevre, un encantador joven francés que despierta en ella sensaciones que nunca imaginó, se esfuerza por reprimir sus sentimientos, sabe que debe ser fiel a su esposo y a sus principios. Rebeca se debate ahora entre el honor y el deseo; la razón y el corazón. Guillaume era todo lo que su esposo no era, poseía una intensidad y alegría por la vida que cautivó a Rebeca desde el instante en que se perdió en lo profundo de sus ojos azules.
Toda su vida se le instruyó para dejar de lado sus sentimientos y atender a la razón. Les prometió a sus padres que sería buena y obediente con Mr. Blumfield, quién la eligió a ella como esposa aún cuando él era considerado uno de los solteros más cotizados de Londres salvando a sus padres de una situación económica insostenible. Todos le habían repetido hasta el cansancio lo afortunada que era por tenerlo como esposo. Había razones de sobra para no entregarse a la pasión que la atormentaba pero amaba a Guillaume, lo deseaba tanto que la vida sin él le parecía imposible.
En una época en que las mujeres se veían obligadas a renunciar al amor para asegurarse un porvenir, Rebeca lucha por mantener vivo el sueño de algún día poder estar con el hombre que ama. La joven está consciente del peligro que correrían al permitirse vivir el amor y la pasión que los consume pero ya está harta de seguir todas las reglas, está cansada de hacer siempre lo correcto, decide que es momento de sucumbir ante la tentación.

No se queden con las ganas y descubran lo sucedido en mi novela Sentimientos Varados de venta en www.smashwords.com